Tal vez le sorprenda el titulo de aquí arriba o tal vez no, pero forma parte de una idea que hará casi un año se me ocurrió en una convención del género en México. Por un momento, en medió de todo aquel grupo de fans y escritores (que realmente no eran muchos, pero en fin...), mientras hablabamos de la gran importancia que tiene nuestro género favorito en la literatura general, se me ocurrió que, a veces, la ciencia ficción además de todo aquello que puede ofrecer intelectual y anímicamente a nuestras pobres vidas, tambien ofrecia una especie de status dentro de la literatura géneral y más especificamente, dentro la literatura de género fantastico.
Para nadie es un secreto que la literatura de ciencia ficción es subvalorada en el mundo del Mainstream). Para sus lectores y escritores, eso significa que realmente la literatura general se niega a comprender o a tomar en serio a nuestro género, por lo cual el esfuerzo y fidelidad de estos a la causa los convierte en una especie de guerrilla paraliteraria parias rebeldes de una subcultura incomprendida cuyo gran valor es despreciado por las masas, y por la alta jerarquia del mundo de las letras.
No niego que en varios casos pueda resultar así. Como ejemplo tenemos circulando por el mercado una novela nueva de John Updike titulada HASTA EL FINAL DEL TIEMPO, cuya trama, desarrollo y concepto es totalmente ciencia ficción. ¿Eso viene mencionado en alguna parte de la contraportada o de los forros? Aquí en México no y de seguro en Estados Unidos tampoco. Es una novela inteligente o imaginativa. Pero NO es ciencia ficción. ¿Cómo podria serlo? John Updike tiene mucho nivel como para escribir ciencia ficción...
Creanló o nó, estas cosas molestan a los lectores del género. Les reafirman que mientras Gabriel García Marquez escriba una novela con naves espaciales y extraterrestres, esta no sera ciencia ficción porque detrás de García Marquez existe una literatura verdaderamente seria, no las infladas imaginaciones de un Silverberg, un Bear, o un Benford.
Este rechazo al género aunque moleste, realmente nos hace saltar de alegria a los asiduos al género. Nos hace sentir una especie de principes destronados por su hermano malvado. Nosotros tambien tendríamos derecho a ser considerados reyes, pero la politica monarquica y el stablishment literario nos a arrebatado ese derecho.
¿Qué nos hace pensar que tenemos derecho al trono?
Me gustaría contestar esto citando una parte de la novela DIOS LO BENDIGA MR. ROSEWATER (GOD BLESS YOU, MR. ROSEWATER) de Kurt Vonnegut ( por cierto, un autor de ciencia ficción que nunca se sintió parte del grupo y que, haciendo honor a la verdad, tampoco lo era ). Eliot Rosewater, personaje principal de esta novela es un lector empedernido de ciencia ficción, en especial de Kilgore Trout, un autor del género cuyas obras no contarón con el reconocimiento que merecían, (al menos para Eliot). El decia esto sobre los escritores de CF:
Los quiero mucho, hijos de perra Dijo Eliot en Milford-. Son mis escritores favoritos. Son los únicos que hablan de los cambios realmente terribles que tienen lugar, los únicos lo bastante locos para saber que la vida es un viaje espacial, y no presisamente cortito, sino uno que durará billones de años. Son los únicos que tienen el valor y el coraje de preocuparse realmente por el futuro; los que realmente se dan cuenta de lo que nos hacen las máquinas, lo que nos hacen las ciudades, lo que nos hacen las grandes y simples ideas, lo que nos hacen las tremendas incomprensiones, equivocciones, accidentes y catástrofes. Son los únicos que se preocupan por el tiempo y las distancias sin límite, de los misterios inmortales, del hecho de que ahora ya tenemos una base para fijar si los viajes espaciales de los proximos veinte años serán un cielo o un infierno...
Más o menos como Eliot Rosewater piensan parte de los aficionados. Toda esa colección de los únicos y los realmente que aparecen en la inspirada disertación de Eliot son los que nos dicen que nuestra literatura es la unica en ofrecernos algo que los demás géneros se hayan imposibilitados de ofrecer: cuestionarnos nuestro entorno social y físico un paso más allá...
Ni Shakespeare, ni Gabriel García Marquez, ni James Joyce pueden ofrecernos ese marco fantástico con bases en lo real. Y si lo hicieran, sería de inmediato ciencia ficción. Con suma, lo que ellos hacen en mostrar un tapiz fantastico entretegido con la realidad, cosa que es a final de cuentas, solo ficción. ¡Ah!, pero un relato que es capaz de vislumbrar lo espantoso que es una explosión atómica aún antes que el grueso de la población lo sepa, es ya otra cosa. Ahí, la fantasía dá un trágico paso de la ficción a la realidad.
Para que me entiendan: Es poco probable que te encuentres con Puck, el la colina Pock o con él fantasma del padre de Hamlet, pero una buena cantidad de japoneses ya se las tuvo que ver con una bomba devora todo que no dejó nada al pasó de su detonación.
¿Cómo es posible- se preguntan entonces varios aficionados -que la literatura general no le de la importacia que merece, a un género que es capaz de rasguñar el velo de lo práctico y de lo verdaderamente existente, considerandolo solo una mera fantasía?
...Y he aquí que he subrayado esto último porque este es presisamente el reproche que yo hago a la comunidad lectora de mi género.
La ciencia ficción es hasta ahora la hija menor de la literatura fantástica, pero a veces suele ser algo desagradecida con su madre. Es sorprendente, pero inclusó en nuestro campo, los escritores, conciente o inconcientemente, suelen subvalorarla. Permitanme explicarles a que me refiero:
En una ocasión, Isaac Asimov, autor que no necesita de ninguna presentacion, recibió una carta de una persona en base a la crítica demoledora y despreciativa que nuestro celebre escritor habia hecho de la película ENCUENTROS CERCANOS DEL TERCER TIPO.
En ella señalaba que no era necesario hacer una tormenta en un vaso de agua. Al fin y al cabo, aquello no era más que una película de ciencia ficción.
Error. Nunca debió haberlo dicho.
Asimov, verdaderamente furioso, le respondio que durante gran parte de su vida había escrito ciencia ficción, para que ahora le salierán con que, durante todo este tiempo, en realidad él solo habia escrito ciencia ficción.
Para la visión Campbelliana que Asimov tenia de SU género, aquello habia resultado ser una verdadera afrenta. Así es: Alguien pensaba que la C.F. era solo una mera e intracendente fantasia que no merecía tomarse tan en serio.
Pero para Asimov, la ciencia ficción era algo serio.
Realmente, el buen doctor no dijo nada en contra de la fantasía, pero por su reacción es fácil adivinar que consideraba a su género favorito varios niveles por encima de una mera fantasía, ya fuera esta simple o elavorada. Para Asimov, su fantasía estaba basada en la ciencia, algo real, existente. Sus disertaciones tal vez podrian llegar a ser totalmente reales y serias en el futuro, y una visión comodina y desinteresada sobre el género que él escribia le parecia sumamente insultante.
De hecho, incluso en el mismo campo de la ciencia ficción, Asimov tenía sus reservas. Si una historia no tenia sustento científico de ninguna clase, al menos para él, eso no era ciencia ficción. Asimov tenía buenas razones para considerarlo así, y yo tengo buenas razónes para considerar que en cierta parte se encuentra equivocado, pero ese es otro tema.
Para nadie es un secreto que los escritores de ciencia ficción miran por lo bajo a los escritores de fantasía, en especial a los de terror.
No me malentiendan, no me refiero a que exista alguna especie de desprecio por parte de unos autores a otros o a que no respeten su trabajo tanto como el de un colega. Pero siempre se encuentra ese profundo y escondido pensamiento de que la ciencia ficción es algo más serio o más dificil de escribir. Literariamente, ambos pueden estar al mismo nivel o incluso el segundo superar al primero, pero la C.F. cuenta con un elemento con el que no cuenta el otro: Tiene un pie en la fantasía y otro en la realidad física y con ellos tiene que jugar para especular para crear un mundo o una sociedad creibles y plausibles, para construir una idea seductora que se sostenga con bases cientificas o cientifistas (considero cientifista a aquellos elementos de ciencia imaginaria- que no seudociencia- que sirven para desarrollar la historia. ¿un ejemplo? El viaje más rapido que la luz o la teleportacion de materia) y eso no es facil.
De esa forma, la ciencia ficción queda delante del mainstream, como:
1. una literatura rebelde e incomprendida, cuyos alcances pueden llegar a ser practicos; o existentes en la vida real, y delante de los demás géneros fantásticos, como
2. una hermana madura y centrada capaz de convivir tanto con el sueño como con la realidad más dura o abyecta ( lease Presunciones del Cyberpunk ).
Entonces, en base a todo esto, ¿podemos considerar que la ciencia ficción es presuntuosa? ¿O acasó merece realmente una revaloración o un reconcimiento especial?
Yo opino que no merece nada que no merescan los demás géneros literarios. En primer lugar y antes que nada, la ciencia ficción esta aquí como un medio de expresión. Se escribe primero para entretener y despues para todo lo demás. Al igual que el Quijote, cualquier novela del género es tambien literatura y si entretiene, ya cumplió su objetivo principal. Si además te hace pensar y reflexionar o despierta tu curiosidad su objetivo se a cumplido mejor. Para algunos, estos además son realmente lo que los divierten, lo que buscan en la literatura que les permita pasar el tiempo. Esos ademases se los da la ciencia ficción.
Al menos a mi me lo da.
Entonces, si estamos viviendo un un medio donde esta igualdad en los géneros realmente no se da ¿qué debemos de hacer?
Respuesta:
Nada. La ciencia ficción tiene su público, su gente, su ghetto. Pienselo bien: ¿realmente les interesa que la crítica literaria acepte finalmente que 1984 de George Orwell es ciencia ficción o que Franz Kafka fue realmente un precursor del género.? ¿Para que serviria? ¿Para que nuestros escritores tuvieran tambien la oportunidad de ganar el Nobel?
A mi, como lector, no me interesa. A mi, como escritor, mi primera satisfacción se basa en que a mis lectores les guste lo que hago.
Ahora, es cierto, esta es una posición bastante egoista, porque un reconocimiento del género serviria para promoverlo a otras esferas y expandir el espectro cultural de la gente. Por ahí afuera hay gente que anda buscando algo que cambie su vida, que llene ese espacio vacio dentro de su cerebro...y ese algo puede ser tal vez, la ciencia ficción. |