Respirame al verme llegar, déjame tratar de entender, déjame solo y en paz, ¿que paz? si los demás gritan, si los otros no me dejan, pero no soy yo, ni es el otro, es aquel que rondan mi mente, es aquel, que no deja de hablar, queriendo destruir sus propias barreras, pero no quiero, no debo dejarlo salir, amarrare mi lengua y arrancare mi vida del pecho, asi guardara silencio, es todo lo que se, es todo lo que deseo que haga, que salga fuera, poder saber que ha muerto, dormir en paz, dejar de mirar el cielo sin poder descansar, sin darle un significado a lo que veo, porque no se quien eres, porque solo estas adentro de mi mente, detrás de mi rostro, detrás de mis ojos rasgándome la mente, comprimiendo mi cráneo, entumiendo mis manos, sin dejarme en tranquilidad, día y noche; día y noche, gritando por libertad y yo gritando por paz, pero mi deseo no es el tuyo y por eso te aborrezco, porque no quieres lo mismo, por eso te odio, porque no eres parte de mi, porque no te comprendo, pero tampoco quiero gastar mi tiempo en ello, porque asi es mas fácil, que tu mueras; que te vayas, porque te escucho traicionarme, te oigo decirme que estoy mal, que los demás me odian, pero yo te odio a ti maldita voz conciente, maldito parásito que siempre hace que mi verdad emerja, porque yo no quiero verme ante el espejo, porque le tengo miedo a mi mismo, le temo a la luz, porque ya no tendría nada que esconder, que dirán de alguien que no esconde sus defectos, por eso si tu no sales yo te sacare yo me desangrare hasta que mueras con migo, mientras te miro regarte por el suelo, tan rojo como mi odio por ti, con ese grotesco sabor a cobre que tienes en ti, porque te odio tanto que prefiero morir antes que seguir cargando con tigo, sabiendo que eres la verdad que los otros llaman alma. |