La luna llena miraba esta mañana
desde la altura y hasta la ventana de la cocina,
ahora sin nubes.
Se mostraba plena materializando
que la noche no termina así de fácil
y que a veces el sol y ella están
al mismo tiempo, y en el mismo cielo.
Apenas las cotidianidades empezaban
y vendría lo corriente... sin miedo al sol,
que es solo una estrella más. |