La lucha siempre es en vano, bien dice el dicho que no trates de luchar contra lo inevitable, gastarías tus energias y tus párpados abiertos te vencerían.
Una noche de diciembre, mi fantasma insomne estaba allí, como siempre. Esa noche, fuí a mi balcón a tratar de recrear el cielo. Las ventanas de vidrio ahumado cerradas hacían un firmamento perfecto y la luz negra de neón resaltaba mis astros plásticos. Fuí dibujando con los cientos de estrellas que compré (como si el cielo estuviese en subasta) constelaciones enteras, que se me antojaban lejanísimas. Había una luna menguante, gigante... no estaba segura de donde ponerla, si en los vidrios o en flotando del nylon. ¿Como se vería más fuerte esta luna?.. parece una cuna, con su curva perfecta. Mientras armaba mi cielo, mi mente permaneció en blanco, en forma mecánica colocaba una, dos, tres... mil estrellas... y cuando me dí cuenta era hermoso todo aquello. Me eché al piso a contemplarlo y no pude hacer más nada sino llorar, y pensé... que irónica es la vida, tantas estrellas que hay y no nos encontramos ni en la más chiquitica de todas.
Admiré ese cielo material, y pensé en lo infinitas que son las estrellas, increiblemente infinitas.
Fué irónico enterarme, dentro de mis múltiples lecturas, estando yo aquí abajo, que resulta ser que el sol es sólo una estrella, y de paso, no es la estrella más brillante de todas, solo la más cercana, y eso nos da la ilusión de que parezca más luminosa, más fuerte, imponente y mágica. Y hay otra ironía, luna... al menos para esta Tierra solo hay una... con su lado oscuro y todo, pero sólo una. Sin gravedad, de noche helada como ningún hielo ha sentido hombre alguno, y de día caliente como el peor de los volcanes. Muy extremista la luna esta, pero única. Y soy el sol me dijo una vez...
Dije esa noche que seguiría siendo LUNA, menguante, eclipsada, llena, nueva... pero única al fin. Seguiré creando poemas, ya sea pensando en cosas profundas, o en otras cosas igual de mundanas, que uno nunca sabe donde aparece la musa, pero sí sabe sucumbir a ella.
Gracias por leer... |