Flota en paz, mira el mundo reducido en tu horizonte, no preguntes porque la tranquilidad del momento sin tener que despertar, mientras respeto una mente conocida; mientras duermo, mientras tu despiertas y tu día comienza y el mío termina, estando tan distante entre horas, mientras mi cuerpo juega entre el viento, dejando las sutilezas entre la tierra, mientras descanso y me levanto, mientras acuesto mi voluntad sobre mi sufrir, mientras guardo silencio te estoy esperando, con tan solo dos razones entre mis dedos, en un deseo que me empuja entre tu piel y tu aroma enredada entre tu alma, dejándome huir mas lejos de ti, dejando esconderme ante la luz de tu consentimiento, de partir pero es mi perdón el que esta fuera de mi, es tu perdón el que esperan mis odios, es mi corazón que me arrastra y mi mente la que deja que estés, sintiendo cada momento, cada paso, cada hora sin día, sin un motivo, sin mas que puro sentimiento y corazón, deseando simplemente deseando, que todo terminase para mi, deseando que todo acabara en tus manos, morir por ti, desear mas vida por ti, volver aquí siempre, para poder, para detener el control aparente de las cosas, porque son mis ojos los que quieren, son mis impulsos los que creen que una ves estuviste, es mi humanidad que cree que solo fuiste sueño, porque ahora he sido despojado de todo rencor, de toda noción de vida o muerte, porque ahora el tiempo soy yo, porque ahora seré un segundo en tu vida, un minuto de existencia, una hora en tu cuerpo y el fin de tus pasos; mientras aun pueda sostener tus manos bajo el cielo, creando un mundo donde tu seas la diosa de mi mente, la hora que separa de ti el mundo que sueño, en un karma de pura felicidad que nos detenga aquí. |