En pos de la frontera viaja,
bordeando el limite de lo real.
Una maleta de tedios su equipaje.
La sigo,
mi ansiedad no le alcanza.
Cruza la línea,
con decisión,
se interna en tierras de la costumbre.
Y el alto precio de un plagio,
es pagado.
Le susurro al oído
símbolos mágicos,
que ella conoce,
que abren cerrojos
de puertas cerradas por dentro.
¿Escaparas? |