Extiendes tu alma y deja volar entre tus esperanzas tu sueño de poder encontrarme, entre mis marañas y mis miedos, pero es amor todo lo que te puedo dar, es solo un beso lo que te puedo obsequiar, mientras mi cuerpo reposa sobre la oscuridad, porque ahora mis ojos se abren y tu rostro recae sobre su reflejo y mis manos forman parte de un enigma que cubre la mitad de tus ojos, sin lagrimas porque aun así estoy feliz de que vengas, de poder desearte aun estando, de no sentir mas, de pedirte, de contener mi sangre y de dejar libre tu corazón a que regrese cuando así lo quiera y así dejándome resucitar para ti, dejándome entre mis sabanas para así despertar cuando aun estés, porque así dejaría mi tiempo y desear un tiempo sin que tenga que acabarse y así no tener que regresar por mi alma, porque ya no es mía, porque la comparto entre tus ojos y tu cuerpo que se envuelve en el mío; cubriéndome de vida, quemando mis pensamientos, sin alientos para gritar porque mi placer es amarte, mi vida es entregártela, mi dios es tu deseo, mi muerte tu adiós y mi tiempo solo tu, mientras aun trato de abrir mis ojos y amar tus sueños, como así amo a los míos, de abrir mis manos a ti y olvidarme de mi, olvidarme de ti, de que hubo un tiempo nulo, es todo lo que aquí hay para ti, mientras estés viva, pero para mi la eternidad es un castigo bien adorado, porque la vida jamás te dejara, porque mi mente jamás puede olvidar, porque mi voz no dejaría de hablarte y mis letras no podrían olvidarte y dejar que te desvanezcas entre el viento, no dejaría que la sensibilidad de mis lagrimas me quemaran la piel, de que tu no volvieses sin una razón, sin detener el tiempo; en un instante que se guarde, no en mi mente, ni en mi corazón, sino en el propio tiempo, sin que sufra, sin que envejezca, sin dejarnos, sin soltarnos, porque ahora mi decisión ha sido irme con tigo y no esperar, ahora soy yo quien será tu testigo, ahora seré yo quien camine para regresar a casa junto a ti. |