Sentado en el andén de la esperanza,
espero el tren para mi próximo viaje,
ya compré el pasaje para abordar,
y mis sueños bien empacados,
en las maletas listos están.
Mientras espero, mi cuenta reviso,
preguntándome hasta donde más podré viajar.
Solo entonces me percato,
que mis kilómetros se empiezan a agotar.
¿Cómo?, inquieto pregunto,
Si tan solo hoy, me decido a emprender,
un viaje largo que la pena vale.
De la ventanilla, extrañados me miran
Y como respuesta recibo:
Si su kilometraje usted no usa,
este rápidamente expirará,
Solo entonces pude comprender,
que debía empezar la vida, no podía esperar. |