Tengo alas, pero olvidé como usarlas.
De tanto tiempo guardadas,
están sucias y ajadas.
Y de tan sucias que están,
siento miedo de volver a desplegarlas.
En verdad fueron fuertes y poderosas,
me llevaron lejos, me empujaron,
pero decidí guardarlas.
Y, ¡que coincidencia!
Junto con ellas, sueños e ilusiones,
en un rincón, fueron guardados también. |